06/02/2017 admin 0Comment

Un estudio desarrollado por ANSES, pone de manifiesto el riesgo de recalentar alimentos preparados en los mismos envases, ya que se puede producir una migración de sustancias químicas del recipiente a los alimentos.

Según ANSES (Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, Medio Ambiente y Salud Ocupacional francesa), al calentar los alimentos en envases aptos para ser introducidos en un horno convencional o en microondas, se produce una migración (siempre por debajo de los valores establecidos por la legislación) de sustancias químicas del recipiente a los alimentos.

La sociedad de hoy en día, consume cada vez mas alimentos precocinados, listos para el consumo, ya que solo requieren un calentamiento previo y nos solucionan el problema del escaso tiempo que en ocasiones disponemos para cocinar.

Pero en esta dinámica muchos olvidamos leer las instrucciones del etiquetado respecto a la forma de calentar que nos indica el fabricante y calentamos de forma incorrecta o excesiva.

Debido a que existe poca información científica sobre el impacto de las distintas formas de recalentar los alimentos y la exposición de los consumidores a esas sustancias que están presentes en los materiales de los envases, ANSES, en colaboración con el Instituto Nacional de Consumo del país, realizo un estudio realizando varias pruebas con diferentes tipos de envases, bandejas, bolsas que se pueden utilizar en el horno o en el microondas, bolsas aptas para cocinar al vapor, etc. Según los expertos, independientemente del tipo de alimento que estaba envasado, el material más utilizado en este tipo de recipientes era el polipropileno.

Se realizaron las pruebas bajo tres condiciones, temperatura ambiente, calentamiento en el microondas siguiendo las recomendaciones del fabricante, y recalentamiento. En los tres casos se reveló la presencia de una sustancia químicas indeseables y que en el caso de recalentamiento a temperaturas elevadas, el nivel de estas sustancias se incrementó considerablemente superando los valores permitidos por la reglamentación.

Como conclusión del estudio, la agencia francesa recomienda:

  • Comprobar que el alimento envasado está en buenas condiciones y se puede calentar en el horno o el microondas, (esta información debe estar en el etiquetado).
  • Desechar este tipo de envases ya que son de un solo uso y por tanto no usarlos como envases para calentar o cocinar otra comida en el microondas.
  • Es mejor calentar la comida durante más tiempo y a baja potencia, por ejemplo, es mejor calentar durante dos minutos a una potencia de 650W, que calentar la comida en sólo 50 segundos a una potencia de 1270W.
  • No utilizar envases que muestren signos de desgaste o estén dañados.

Podéis profundizar en el artículo a través de la web de ANSES.: https://www.anses.fr/en

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